Dengue: cuáles son los factores de riesgo, los síntomas y cómo prevenirlo

Ante la posibilidad de contraer dengue, es importante comprender cómo hay que cuidarse. Por eso, María Cecilia Niccodemi, médica infectóloga, explica qué se puede hacer para prevenir el contagio.

Nacionales - Sociedad 21 de enero de 2024

Dengue

Cada verano, vuelven a aparecer las posibilidades de contraer dengue. Según el ministerio de Salud, es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti. Cuando uno pica a una persona con la infección, lleva consigo el virus y se lo transmite así a otras. María Cecilia Niccodemi, médica infectóloga, explica que existen cuatro serotipos diferentes que producen la enfermedad en el ser humano (DENV 1-4). 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), en la actualidad, cada año se producen entre 100 y 400 millones de infecciones. Si bien no hay un tratamiento específico, la detección temprana y el acceso a una atención médica de calidad reducen las tasas de mortalidad por dengue grave. A su vez, estos mosquitos son más frecuentes en las regiones de climas tropicales y subtropicales.

Factores de riesgo

La OMS explica que la urbanización influye en la transmisión del dengue por varios factores, tanto sociales como ambientales. Entre ellos, menciona la densidad de población, los desplazamientos, la posibilidad de acceso a fuentes de agua confiables y los  almacenamiento de agua.  A su vez, los riesgos varían según las prácticas de la población frente a la enfermedad y cómo se controla. 

A su vez, Niccodemi señala que la transmisión viral se ve favorecida por factores climáticos y por la movilidad y la densidad de la población en escenarios donde hay presencia del mosquito (vector de la enfermedad). “Los factores de riesgo que determinan la gravedad de la enfermedad incluyen: infección previa, edad (menores de 5 años y mayores de 65 años), enfermedades crónicas (por ejemplo, asma, diabetes e inmunosupresión) y personas gestantes", agrega la médica.

Cómo prevenir el contagio de dengue 

El Ministerio de Salud explicó que, para prevenir la proliferación de mosquitos portadores de dengue, lo más importante es eliminar todos los criaderos de mosquitos. Esto significa sacar de las casas todos los recipientes que contengan agua. Muchos de ellos no son de utilidad, por ejemplo, bidones cortados, latas o botellas, y pueden eliminarse. En caso de no poder eliminarse, hay que evitar el acceso del mosquito a su interior y la acumulación de agua. Por este motivo, hay que taparlos, vaciarlos, cepillarlos frecuentemente y/o guardarlos bajo techo. 

Además, Niccodemi dijo que hay que utilizar cada 8 horas repelente sobre la piel para prevenir las picaduras de mosquitos. Además, recomienda utilizar ropa clara que cubra brazos y piernas, especialmente durante actividades al aire libre, y utilizar ahuyentadores domiciliarios de mosquitos: pastillas termoevaporables, espirales y aerosoles. Por su parte, el ministerio de Salud aconseja colocar mosquiteros, utilizar ventiladores o aire acondicionado cuando sea posible y proteger las cunas y los cochecitos de los bebés con telas mosquiteras.

Cuáles son los síntomas del dengue

El síntoma principal suele ser la fiebre elevada. Sin embargo, en muchos casos aparecen otros más, como dolor detrás de los ojos, de cabeza, muscular y de articulaciones; náuseas y vómitos; cansancio intenso; sarpullido, y aparición de manchas en la piel. Según la OMS, los síntomas suelen aparecer entre cuatro y diez días después de la infección, y duran entre dos y siete días.

Niccodemi menciona que la enfermedad puede evolucionar y convertirse en un dengue grave que se caracteriza por shock, dificultad respiratoria, sangrado grave y falla de múltiples órganos. Según la OMS, las personas que contraen la enfermedad por segunda vez corren más riesgo de que se agrave. Por eso, la doctora agrega que es importante conocer los “síntomas de alarma”, por los cuales los pacientes deben concurrir a un centro de salud: dolor abdominal intenso o dolor a la palpación del abdomen, vómitos   persistentes, acumulación de líquido, sangrado de mucosas, irritabilidad y caída de la presión arterial. 

A su vez, agrega que las personas están en riesgo de enfermarse por segunda vez cuando viven o viajan a zonas endémicas donde hay exposición a los mosquitos y circulación de un serotipo diferente al virus que se haya contraído previamente. La infección por otro serotipo aumenta el riesgo de tener una enfermedad más severa.

Vacuna contra el dengue

María Cecilia Niccodemi sostiene que, actualmente, hay en la Argentina una vacuna disponible que brinda protección para los cuatro serotipos de virus. Esta vacuna se aplica en 2 dosis, con un intervalo de 3 meses. No obstante, está contraindicada en pacientes con algún tipo de inmunodeficiencia (ya sea congénita o adquirida) y en mujeres embarazadas o que estén en periodo de lactancia materna. 

Según ella, la vacuna no anula la posibilidad de contagio, sino que reduce el riesgo de que la enfermedad sea severa. Entonces, hay una reducción del 80% de probabilidades al año de la vacunación y del 60% a los dos años. Además, afirma que la protección fue mayor en pacientes que tuvieron una infección previa.

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