Elecciones en El Salvador: por problemas con el escrutinio, contarán votos boleta por boleta

El TSE anunció que hubo fallas con la transmisión de datos, por lo que deberán abrir algunos paquetes con las boletas presidenciales y la totalidad de las legislativas

Mundo 05 de febrero de 2024

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Casi un día después de que cerraran las urnas por las elecciones en El Salvador, y en medio de un fuerte cuestionamiento y falta de información por el conteo de votos, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) anunció esta tarde que debido a las fallas de transmisión de los datos de forma digital, algunos de los votos para la presidencia y la totalidad de la elección a la Asamblea Legislativa se contarán a mano, voto por voto. Al lento y desordenado proceso se anticipó en la noche del domingo el presidente Nayib Bukele cuando declaró por redes sociales su contundente victoria antes de que se conocieran los primeros resultados.

Durante la madrugada, el TSE publicó un memorándum a través del cual aprobaban la emisión de actas de forma manual para el escrutinio de las elecciones debido a “múltiples acciones que han dificultado el desarrollo de las actividades de transmisión de resultados preliminares y por falta de papel de seguridad y otros factores ajenos a la voluntad del TSE que han sido reportados por fiscales electorales”.

En ese sentido, el organismo electoral instruyó a las Juntas Receptoras de Votos (JRV) que elaboren las actas de forma manual para elaborar el escrutinio preliminar de las elecciones y que tomen fotografías o escaneen esas actas, para finalmente enviarlas al TSE de forma física y fotográfica.

 Según los medios locales, uno de los problemas para el recuento es que no funcionó la conexión a internet que tenían algunas de las JRV, mientras que en otros casos, cuando se logró transmitir los datos digitalmente, los datos no llegaban a la base o llegaban duplicados.

 El recuento de los votos para elegir presidente saltó por la mañana del 31,5% al 70,25% escrutado, con 1.662.313 votos para Bukele, más de diez veces los votos que reúne el segundo candidato, Manuel “Chino” Flores, del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), de izquierda, con 139.025 votos.

 Sin embargo, el repentino salto en el porcentaje de votos escrutados no se condecía con la cantidad de votos que ingresaron: un aumento de apenas 366.425 votos para el candidato oficialista. Bukele anoche tenía 1.295.888 votos con el 31,4% de los votos escrutados.

El mayor problema estaba centrado en el escrutinio de la votación para la Asamblea Legislativa, donde el recuento estuvo trabado en 0,93% de los votos escrutados hasta alrededor de las 8 (11 en la Argentina), cuando saltó al 5%.

 Ante esta situación, desde la oposición hay reclamos desde un recuento voto por voto a la renuncia de las autoridades de la autoridad electoral.

Por la tarde, en una conferencia de prensa, la presidenta del tribunal, Dora Esmeralda Martínez, anunció que “no fue posible concluir la transmisión de resultados de la manera esperada”. Por lo tanto anunció que para el escrutinio final para la elección presidencial, tomarán como válidas las 6015 actas que fueron transmitidas correctamente y contarán “papeleta por papeleta” los votos de las 2547 restantes.

“En el caso de la elección de diputados, por la complejidad del escrutinio de votos enteros, votos fraccionados y votos de preferencia, no fue posible efectuar la transmisión más que de un número poco significativo”, agregó Martínez. Por eso, en este caso se abrirán todos los paquetes electorales y se contarán todos los votos uno por uno. En El Salvador, se vota con boleta única, una para cada tipo de elección.

Dudas

“Los datos que usted está viendo en pantalla no corresponden con la realidad”, señaló al diario local La Prensa Gráfica una fuente del TSE, quien directamente consideró que “el escrutinio es un completo fracaso”. En ese sentido, la fuente –que habló en off the record, apuntó contra la empresa española Indra, al afirmar que no había emitido los datos del voto electrónico en el exterior, y también al proveedor contratado por más de 3 millones de dólares para garantizar la conexión de internet de cada centro de votación.El domingo por la noche, cuando todavía no había resultados oficiales -de hecho la página del TSE estuvo caída-, Bukele declaró su victoria a través de X con números aplastantes a partir de los boca de urna que manejaba Nuevas Ideas.

 “De acuerdo a nuestros números, hemos ganado la elección presidencial con más del 85% de los votos y un mínimo de 58 de 60 diputados de la Asamblea. El récord en toda la historia democrática del mundo”, celebró en su cuenta de X. Casi dos horas después, el TSE publicó sus primeros resultados, con menos del 1% de los votos escrutados. Bukele se basaba en la difusión de un boca de urna, prohibido en la legislación salvadoreña.

Eduardo Escobar, director de Acción Ciudadana, menciona que si bien Bukele podría ser objeto de una sanción por haber roto esa legislación, “el Tribunal no se va a meter en eso”. “Y si lo sancionara con alguna multa, ¿qué pasa con eso? Si Bukele y su partido son especialistas en violar las leyes”, dice a LA NACION, en referencia a la cuestionada candidatura de Bukele dado que la Constitución de El Salvador prohíbe la reelección inmediata.

 “Los resultados son favorables a Bukele, eso no se discute. Pero sí hay demasiadas irregularidades que afectan la integridad electoral. Cuando empezás a sumar tantas cosas, la gente tiende a desconfiar, a hablar de fraude”, dijo Óscar Picardo, director académico y de investigaciones de la Universidad Francisco Gavidia.

En ese sentido, menciona que en la encuesta realizada el mes pasado junto a Observa El Salvador, un 60% de los encuestados dijo confiar “poco” o “nada” en el trabajo del Tribunal Supremo Electoral respecto a las elecciones presidenciales y a la Asamblea Legislativa en 2024. Solo un 34,6% contestó que confiaba “mucho”. “Con todo lo que ha sucedido ahora, se va ampliar la desconfianza”.

Reconocimiento y denuncias

El secretario general de la Organización de los Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, reconoció la victoria de Bukele “de forma contundente” y dijo esperar el informe de los observadores internacionales de su organismo.

“Felicitaciones al presidente electo Nayib Bukele de El Salvador por su victoria electoral. Esperamos seguir dando prioridad a la buena gobernanza, la prosperidad económica inclusiva, las garantías de un juicio justo y los derechos humanos en El Salvador en el marco de la Estrategia de la Causa Raíz (Root Causes Strategy, sobre migración)”, escribió por su parte el secretario de estado de Estados Unidos, Antony Blinken. De esta manera, se sumó a varios países que ya felicitaron a Bukele por su triunfo, entre ellos, la Argentina.

Por su parte, la organización de derechos humanos Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA) manifestó este lunes su “preocupación por la falta de certeza y fallos técnicos en la transmisión de resultados electorales oficiales” y llamó al TSE a garantizar “transparencia y confiabilidad”.

“Vimos un colapso total en el escrutinio y en la transmisión de resultados. El sistema estuvo mostrando muchísimas inconsistencias. Por ejemplo, cuando había 0% de las actas escrutadas, pero 9000 votos emitidos. La parte técnica presentó fallas importantes”, dice a LA NACION Ana María Méndez, directora para Centroamérica de WOLA.

Además, Méndez considera “irresponsable que los países estén respaldando algo que no es oficial”, en relación a los mensajes de felicitación a Bukele.

Los observadores de la Misión Electoral Internacional del Centro de Intercambio y Solidaridad (CIS El Salvador), un organismo con sede en Estados Unidos, también denunció anomalías en la votación.

La oposición salvadoreña, en tanto, denunció irregularidades durante la jornada y el recuento.

El titular del Partido Alianza Republicana Nacionalista (Arena), Carlos Saade, dijo que a algunos ciudadanos que fueron elegidos por el TSE para conformar las JRV se les impidió conformar las mesas y fueron reemplazados por personas afines al oficialismo. Arena, tradicional partido de derecha en este país, quedó terecero en las elecciones presidenciales, según el recuento provisional.

Claudia Ortiz, diputada del partido Vamos que busca su reelección, cuestionó esta mañana que Bukele “ha violentado la legalidad al dar un resultado sin dar los resultados oficiales”.

Y sobre la demora en el recuento, señaló que hay “una gran preocupación de la población de que su voluntad popular está ahí y no está siendo procesada, no está siendo transparentada”. “Es gravísimo que poco a poco estamos viendo perderse la legitimidad de esta elección. La falta de procesamiento, la falta de transparencia ha llegado a niveles de absurdo”, agregó, en declaraciones a la prensa.

Los números en el Parlamento

En su discurso durante la noche frente a una multitud desde el Palacio Nacional, Bukele repitió que El Salvador había roto “todos los records de todas las democracias en toda la historia del mundo”.

“Sería la primera vez que en un país existe un partido único en un sistema plenamente democrático. Toda la oposición junta quedó pulverizada”, celebró el mandatario, en relación a la mayoría casi total que tendría Nuevas Ideas en la Asamblea Legislativa.

La batalla por la Asamblea Legislativa era el principal foco de atención para la oposición, que prácticamente daba por descontada el triunfo de Bukele, pero apuntaba a obtener la mayor de bancas posibles en el Parlamento para funcionar como contrapeso.

Con los diputados elegidos este domingo, que asumirán el 1° de mayo, el Parlamento de El Salvador comenzará una nueva etapa, después de que una reforma electoral promovida por el oficialismo redujera la cantidad de bancas de 84 a 60, con el objetivo de reducir el gasto público. Además, también se modificó el método de distribución de escaños. A partir de esta elección se usará la fórmula D’Hont (como en la Argentina), que para analistas y dirigentes de la oposición, afectó a los partidos más chicos.

Con estos números, Escobar dice que “el Congreso va a seguir siendo un pasapapeles”. “Vamos a tener un congreso unipartidista a la medida del presidente”, define.

En ese sentido, plantea los principales desafíos para la oposición: desde armar nuevos espacios o revitalizar los existentes hacia las elecciones legislativas de 2027 (“si es que hay”), crear respaldo popular –hoy mayoritariamente a favor de Bukele-, y conseguir dirigentes dispuestos a hacer frente a “la represalia que viene en contra de la oposición”.

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