Escrachan a un sanjuanino por presuntas estafas con equipos de radio: “Cobró y no mandó nada”

Se trata de un reconocido operador de radio por presuntas estafas con diferentes equipos. Los detalles en esta.

Polémica

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Radiodifusores y propietarios de emisoras de Córdoba y Catamarca denunciaron públicamente a un operador de radio de San Juan, identificado como Marcelo Jesús Álvarez Serafini, también conocido como “DJ Marcelo Álvarez”, por presuntas estafas reiteradas en operaciones de compraventa de equipamiento técnico. La acusación tomó fuerza en un grupo nacional de WhatsApp donde participan trabajadores y referentes de la radiodifusión de distintas provincias, y donde comenzaron a circular capturas de pantalla, mensajes y audios que exponen el caso.

Según el relato de los damnificados, Álvarez habría ofrecido a la venta equipos de radio —entre ellos procesadores—, habría recibido transferencias o acuerdos de pago y, posteriormente, no habría concretado el envío de los productos, repitiendo durante semanas e incluso meses una secuencia de excusas y promesas incumplidas. “Hice 200 km para encontrarme con que no estaba en la ciudad”, relató uno de los denunciantes en el mismo grupo, asegurando que desde entonces recibió “siempre la misma excusa” sin obtener respuesta real ni solución concreta.

Un patrón repetido: venta, cobro, vueltas y excusas

Los mensajes compartidos por los afectados describen un mecanismo que se habría repetido en más de una oportunidad: tras cerrar una compra, el denunciado habría comenzado a dilatar el cumplimiento con frases como “te lo mando mañana”, “a la tarde sale”, “Vía Cargo está cerrado”, entre otras. En uno de los testimonios publicados en el grupo, se afirma que “ese mismo verso se repitió más de 20 veces, sin cumplir nunca”.

El episodio no quedó como un caso aislado: con el correr de las horas, otros integrantes del grupo también aportaron comentarios y antecedentes sobre experiencias similares, lo que terminó encendiendo la alarma en un espacio que funciona como red de contacto entre radiodifusores de todo el país. “Gracias por avisar”, respondió otro usuario tras ver la advertencia, mientras en paralelo se acumulaban consultas de personas que aseguraban haber comprado o negociado equipamiento con el mismo denunciado.

La advertencia se viralizó en un grupo federal de radiodifusión

La denuncia explotó a partir de una publicación directa, breve y contundente: un integrante del grupo advirtió que Marcelo Álvarez “no cumplió con su palabra” tras venderle un procesador. La situación escaló de inmediato porque no se trataba de un mercado informal cualquiera: el grupo reúne a técnicos, operadores y dueños de radios que compran y venden equipamiento con frecuencia, y que suelen manejarse con acuerdos basados en la confianza del rubro.

En ese contexto, la exposición pública funcionó como un freno: el objetivo explícito del mensaje fue alertar para evitar nuevas víctimas y, además, detectar si existían más casos para avanzar “con la denuncia correspondiente”.

“Aguantame hasta el domingo”: el audio que expone una excusa tras otra

Uno de los puntos más sensibles del caso fue la difusión de una cita textual atribuida a Marcelo Álvarez, donde el denunciado intenta justificar las demoras y pide más tiempo. En ese fragmento, el operador reconoce que “dio vueltas”, asegura que se le “complicaron las cosas”, y vuelve a prometer una solución “el domingo” o, como máximo, “el lunes por la mañana”.

“Dame hasta el domingo… Aguántame hasta el domingo… el lunes tenés el dinero en la mañana, mediodía a más tardar o el equipo enviado”, sostiene el denunciado en el mensaje compartido por los damnificados. A lo largo del mismo texto, también menciona supuestos problemas personales y de salud, y expresa que quiere “deshacerse de todo” porque “no quiere saber más nada”.

Sin embargo, para quienes lo denuncian, ese tipo de mensajes serían parte del mismo mecanismo de siempre: extender el tiempo, descomprimir el reclamo y evitar resolver el problema, mientras el dinero ya habría sido entregado y el equipo nunca aparecería.

Reclamos desde distintas provincias y pedido de intervención legal

Lo que vuelve más grave el episodio no es solo el incumplimiento puntual, sino la dimensión: radiodifusores de al menos dos provincias, Córdoba y Catamarca, afirmaron públicamente haber sido perjudicados, y el caso quedó instalado como una advertencia nacional dentro del ambiente.

En una de las intervenciones que circularon, un participante expresó su indignación y aseguró que incluso consultó abogados sin obtener una respuesta concreta para avanzar, dando cuenta del nivel de desgaste que generan este tipo de maniobras.

Mientras tanto, la publicación original cerró con un llamado directo: que cualquier persona con problemas similares se comunique para avanzar en conjunto con los pasos formales, con el objetivo de cortar la cadena de supuestas estafas antes de que se amplíe el número de damnificados.

El mundo de la radio, especialmente en el interior del país, se sostiene muchas veces en relaciones de confianza: operaciones rápidas, compras de segunda mano, recomendación directa y contactos entre colegas. Por eso mismo, cuando aparece una denuncia de este tipo, el impacto es inmediato: no solo por el dinero, sino por el daño a la credibilidad del circuito técnico y comercial.

Ahora, con capturas, testimonios y mensajes circulando de forma pública en espacios donde participan radiodifusores de toda la Argentina, el nombre de Marcelo Álvarez quedó expuesto como el centro de una denuncia que apunta a algo más serio que una demora: un esquema repetido de ventas sin entrega, promesas vacías y reclamos que se acumulan.

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