A 30 años de la muerte de Ayrton Senna: la tragedia en la curva Tamburello

El 1 de mayo de 1994 Senna perdió la vida en el Autódromo Enzo e Dino Ferrari en San Marino.

Deportes 01/05/2024

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Un día como hoy de 1994 fallecía el piloto brasileño y multicampeón de la Fórmula 1 Ayrton Senna. Tras estrellarse contra el muro de contención de la curva Tamburello en el Gran Premio de San Marino, realizado en el Autódromo Enzo e Dino Ferrari de la ciudad de Imola, la barra de suspensión del Williams de Senna atravesó la visera de su casco y le produjo una herida mortal en la cabeza.

Senna pasó por varias escuderías durante sus 10 años de carrera: Toleman, Lotus, McLaren y Williams. Campeón en 1988, 1990 y 1991 -en 1989 salió segundo detrás de su rival de toda la vida Alain Prost-, es reconocido por los expertos como uno de los corredores más rápidos de toda la historia. Con 162 clasificaciones, participó en 161 carreras -se perdió solo la de Imola en 1984, 10 años antes de su muerte-, logró 80 veces alcanzar el podio y en 65 ocasiones se quedó con la pole position (puesto número uno de la clasificación). 

Ese día Senna lideró hasta la vuelta 5, cuando ingresó el auto de seguridad. Se reanudó en la sexta y se salió de la pista en la séptima a 305 km/h, en principio por la rotura de la barra de dirección. Impactó contra un paredón a 218 km/h en la curva Tamburello y, según los informes, la barra de suspensión perforó la visera del casco para comprimir su cabeza contra la parte trasera, lo que le causó la fractura de la base del cráneo y la muerte horas más tarde, en un hospital de Bolonia.

Brasil lo vivió como una gran tragedia nacional, ordenó 3 días de luto y un entierro con honores de Estado. El automovilismo perdió a los 34 años a su máximo héroe de aquel entonces. Maestro bajo la lluvia, más rápido que ninguno, destacado por su caballerosidad fuera de la pista. 30 años después, el mundo del deporte no lo olvida.

El fatídico fin de semana en el Gran Premio de San Marino

En aquella época la clasificación para la carrera se llevaba a cabo en dos días, una el viernes y la otra el sábado. Durante la primera de ellas, el piloto Rubens Barichello, compatriota de Senna, salió disparado a más de 225 km/h contra la barrera de neumáticos que rodean la pista. Producto del choque, el brasileño se descompensó tras soportar 90G de fuerza en la cabeza y estuvo muerto por seis minutos. Sid Wilkins, integrante del equipo médico de la F1 desde 1978 hasta 2004, llegó rápido al accidente y pudo asistir a Barichello, quien finalmente sobrevivió.

El sábado la historia se repetiría, aunque esta vez con un final trágico. Roland Ratzenberger, piloto austríaco y en su año debut en la competición, perdió la vida después de un accidente en el que salió proyectado contra la pared a más de 320 km/h. Según los cálculos, la fuerza del golpe fue de 500G, clasificándolo así como el más duro registrado en la historia de la F1. 

 El mencionado Sid Watkins, además de ser médico de la Fórmula 1, era amigo de varios de los pilotos, debido en parte a su gran preocupación en aumentar la seguridad en las carreras. Muy cercano a Senna, el inglés tuvo una conversación con él sobre las dudas que tenía el piloto para salir a la pista después de los accidentes del fin de semana. 

Watkins, apelando a la reflexión del corredor, le dijo: "¿Por qué no te retirás? ¿Qué más necesitás? Sos tricampeón, el más rápido. Vamos a pescar. No corras". Senna, entregado a su profesión aunque preocupado y conmovido por los accidentes de ese fin de semana, le contesto: "Sid, hay algunas cosas sobre las cuales los pilotos no tenemos el control. No puedo abandonar, tengo que seguir". Durante la carrera, Senna corrió con una bandera de Austria en su habitáculo, en modo de homenaje a Ratzenberger. 

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