La maldición de Barney: sexo tántrico oculto, una pelea que terminó a los tiros y la pesadilla de su creadora

El documental “Te quiero yo, tu no a mí” que se estrenó esta semana se mete con el lado oculto del recordado personaje infantil.

Espectáculos 29/01/2024 sanjuanhoy sanjuanhoy

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Del amor inconmensurable que generó en miles de nenes, al odio absoluto que le tuvo una importante cantidad de adultos en todo el mundo. El dinosaurio Barney no tuvo matices a lo largo de su controvertida historia. Hace unos días, se estrenó un documental que explora ese lado oculto que pocos conocían.


Te quiero yo, tu no a mí muestra el detrás de escena de un personaje infantil que enfrentó burlas, mitos a su alrededor y, sobre todo, provocó una pesadilla en la vida de su creadora.

Sheryl Leach, que desde hace años se dedica a la filantropía, sufrió brutales dramas familiares luego de que su vida llegara al éxito absoluto tras inventar un personaje que fue un éxito rotundo en la televisión global.

Cómo fue la creación de Barney que explora un documental
El documental Te quiero yo, tu no a mí que en los Estados Unidos fue emitido por el streaming Peacock, pero que en la Argentina lo ofrece HBO Max, tiene dos episodios en los que a través de entrevistas con quienes formaron parte del ciclo hace un perfil del origen, el apogeo y la decadencia de Barney.

En todo momento, la figura de Sheryl Leach está presente en los comentarios de los actores, locutores, productores y realizadores detrás de los distintos programas alrededor de Barney: a la mujer la querían todos.

   

Leach trabajó como maestra de primaria y luego, como escritora, hasta que tuvo a su hijo Patrick. Cuando intentaba criar a su nene, que era muy inquieto, se le ocurrió hacer un video con un personaje muy similar a un VHS que lo hipnotizaba.

Con poco presupuesto, Leach reunió esfuerzos colectivos y grabó varios episodios de Barney and The Backyard Gang, el inicio de su recorrido. A medida que se hizo cada vez más requerido por el boca en boca y llegó al teatro en 1990, el personaje disparó la atención de la televisión.

Cuando a Leach la contrató el canal público PBS, Barney llegó a la popularidad. En 1992, se estrenó la serie Barney & Friends, de la mano de su creadora, que condujo los destinos del dinosaurio púrpura hasta 1998. Ese ciclo se emitió varios años más, con un universo cada vez más ampliado, hasta 2010, donde fue cancelado.

Qué tiene que ver el sexo tántrico con Barney
Entre los actores que se pusieron el traje de Barney, hubo uno que se convirtió en el más famoso. David Joyner es un artista que, cuando era muy joven, recibió la propuesta de hacer un show con la ropa del dinosaurio. Todo era urgente: debía estar en el teatro de un momento para el otro porque la persona que iba a encarnar al personaje había renunciado.

De acuerdo a su relato en el documental, Joyner tenía que hacer un par de coreografías más o menos planeadas pero, muchos de los movimientos que se veían, podían improvisarlos. Al salir a escena, eclipsó el público del teatro en el que se presentaba: sus saltos y piruetas enloquecieron a los nenes que lo veían.

Esos giros en el aire fueron su marca a lo largo del tiempo en el que trabajó como Barney, entre 1991 y 2001. Lo que nunca pudo fue decir, a lo largo de ese tiempo, el otro interés que siempre tuvo: el sexo tántrico.

David Joyner se define en su Instagram como un “sanador de energía espiritual” y como “trabajador corporal holístico”: usa al tantra como método en todo aspecto de su vida. A su vez, ayuda a quien le pague por un servicio que, a veces, incluye sexo.

Esa forma de vida que se fue dando mientras personificaba a Barney tuvo que ser anulada para el exterior por Joyner. Cuando la producción se enteró sobre su costado tántrico, le pidió por favor que no hablara con nadie de eso. “El sexo y Barney juntos no se iban a llevar bien”, reflexionó el actor en el documental.

Recién en 2018 trascendió su realidad. Fue después de que le hicieron una entrevista para el medio Vice. Allí, contó cómo trabaja con el sexo tántrico y los masajes espirituales. “Todo se desarrolla, crece y evoluciona a partir del amor. Incluso cuando bloqueás la energía emocionalmente, la mejor manera de eliminarla es eliminarla con amor, para luego reemplazarla con el amor divino de Dios. El amor sana y te permite seguir creciendo”, afirmó, en ese momento.

El drama familiar de la creadora de Barney

A lo largo de los dos episodios del documental Te quiero yo, tu no a mí hay algo que queda muy claro: Barney fue uno de los primeros en tener haters en el universo de Internet. Con testimonios de personas que formaron grupos de odiadores contra el personaje, el ciclo bucea por los diferentes grados de violencia que hubo alrededor del dinosaurio.

Alimentado por supuestos mitos satánicos, mensajes subliminales en favor de las adicciones o incluso de fake news sobre abusos que nunca existieron, llegó a haber una organización “religiosa” que luchaba contra el dinosaurio conocida con un nombre polémico: “Yihad para destruir a Barney”.

El académico W.J.T. Mitchell señaló en su obra de 1998 El último libro de dinosaurios: la vida y la época de un ícono cultural que Barney recibió “más hostilidad que cualquier otro ícono cultural popular”. “Los padres admiten una cordial aversión por el empalagoso dinosaurio, y ningún nene de segundo grado que se precie admitirá que le agrada”, remarcó.

Esto alimentó la posición de defensa de su creadora, que mientras lidiaba con el éxito cada vez más afianzado de los más chicos, luchaba contra el crecimiento sostenido de un odio hacia el personaje que ella había creado.

A su vez, Sheryl Leach luchaba con su vida familiar a la que dejó bastante de lado para atender las necesidades laborales. Su esposo fue justamente la persona de la pareja que se hizo cargo del cuidado de Patrick, el hijo de ambos, mientras ella viajaba por todo Estados Unidos y el mundo. “El éxito también trae consecuencias”, comentó uno de los entrevistados que participó del elenco del programa.

Tras varias instancias judiciales contrarias a sus intereses, Leach se cansó. Aprovechó una oferta económica de una empresa mediática y vendió su participación en la compañía que creó a Barney.

Si bien eso desgastó a la pareja, lo que terminó de hacerla detonar fue el problema de salud que sufrió Patrick. El entonces adolescente tuvo un tumor cerebral y los médicos lograron extirparlo con éxito. Tenía solo 18 años.

Al margen de la buena noticia, las cosas iban de mal en peor entre Sheryl y Jim. En 2001, luego de haber soltado definitivamente a Barney, la pareja se divorció. El hombre entró en una depresión de la que no pudo salir. Tres años después, se suicidó: las consecuencias psicológicas para Patrick fueron insalvables.

El caso policial que conmocionó a los fanáticos de Barney

En 2013, Patrick Kearns Leach fue el protagonista de un caso policial que conmocionó a la localidad de Malibú. Mucho tuvieron que ver sus heridas mentales del pasado. El hijo de la creadora de Barney fue arrestado luego de dispararle a su vecino Erick Shanks tras una pelea en la calle.

Aunque el hombre sobrevivió a las heridas, el caso llegó a la justicia y Leach fue condenado por intento de homicidio en 2015. Fue sentenciado a 15 años de prisión.

Si bien el joven nunca refutó la condena, con el tiempo, la Justicia, condonó parte de la decisión que había tomado. Patrick Leach tuvo una conmutación de la pena y se la redujeron a 8 años.

A los 71, Sheryl Leach no tiene redes sociales, no da entrevistas hace mucho tiempo y tampoco participó del documental que graficó uno de los aspectos más importantes de su vida.

Según puntualizó la revista Newsweek, junto a su socio y pareja Howard Rosenfeld estuvieron involucrados en varias acciones de caridad y filantropía a través de su Fundación Shei’rah. Además, ese medio enumera que Sheryl es una defensora de la agricultura comunitaria y que tiene una granja en Sudáfrica, donde pasa buena parte del año.

En su cuenta de LinkedIn, detrás de todo el curriculum educativo y filantrópico que muestra, Sheryl tiene la razón final por la que su nombre se grabó en letras grandes. “Mejor conocida como la creadora de Barney, que se convirtió en una de las series de televisión infantiles de mayor audiencia de todos los tiempos”, describió. Insuperable.

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