Problemas económicos y una coartada que no funcionó: la historia detrás del triple crimen en Chascomús

Francisco Reddy está acusado de matar a su padre, su hermanastro y su madrastra. El fiscal de la causa sospecha que llevó adelante varias “operaciones comerciales” que implicaron ventas de vacas que no le pertenecían.

Policiales 05/01/2024 sanjuanhoy sanjuanhoy

SNAVKFVN4JCHTOC3YHOZADTTNU

Cada vez hay más pruebas en contra de Francisco Reddy, el policía de 20 años acusado de asesinar a Diego Reddy (su padre), María Eugenia Suárez (su madrastra) e Ignacio Reddy (su hermanastro) en Chascomús.


De acuerdo con lo que pudo establecer el fiscal de la causa, Jonatan Robert, horas antes del triple crimen el imputado llevó adelante “operaciones comerciales diversas que implicaban un menoscabo patrimonial” de su padre.

El expediente, al que tuvo acceso TN, detalla que el 28 de diciembre al mediodía, 20 vacas que pertenecían a Reddy padre fueron vendidas por Francisco, quien recibió la suma de $3.400.000 por parte del comprador llamado -por sus siglas- J.E.T.

La compra la habían pactado entre los días 10 y 12 de ese mes y recién se concretó el 28. Al día siguiente, el 29 de diciembre, Francisco compró una camioneta Chevrolet S10 blanca doble cabina modelo 2008. Esta adquisición ocurrió horas antes de los crímenes.

Francisco Reddy se encuentra detenido y se negó a declarar. (Foto: Facebook / Mundo Oeste Noti)

El vendedor, un vecino de la localidad de Ayacucho, declaró en la causa y contó que una semana después de que la publicó a la venta, Reddy hijo se contactó con él desde su perfil de Facebook y le ofreció 15 animales como forma de trueque, pero se negó a esta oferta.

“Seguía insistiendo en la compra y me ofreció su auto particular y una diferencia en plata, en ese momento continuamos con la negociación por WhatsApp”, señaló el vendedor, de acuerdo con el expediente al que accedió este medio.

En esta misma línea, indicó que Francisco le ofreció su auto Suzuki Fun, $200.000 y cuotas de $150.000 por mes, pero otra vez la respuesta fue negativa. Lejos de darse por vencido, el ahora imputado volvió a la carga: le consultó si le interesaban el auto y cinco vacas. Ante esta propuesta, el vendedor accedió y pactó una visita a la estancia para ver a los animales.

“Cuando llegué al campo de este muchacho abrimos tres tranqueras y llegamos a la casa. Cuando veo la casa, era antigua tipo ranchito, había una manga y había, aproximadamente, encerrados 10 a 12 animales”, relató el hombre, y continuó: “Me entrevisté con Francisco, me mostró las cinco vacas que me iba a cambiar, eran tres vacas negras y dos coloradas. Me refirió que tenían marca, pero no había problema porque estaban a nombre de él. Estuve una hora, hicimos un boleto de compra y venta en el lugar y nos trajimos con mi hijo el auto sin el total de la documentación”.

Luego de esto agregó: “Francisco quedó en enviarme los animales y la carpeta de los papeles del auto en el transcurso del fin de semana y me los iba a enviar con un muchacho de nombre J.E.T.-que le había comprado las 20 vacas-, quien debía volver a buscar dos animales y le quedaba lugar en su carro para trasladar cinco vacas más, así que terminamos con la negociación y me retiré del lugar en dirección a Ayacucho”. Luego de irse, le dejó la camioneta S10, aunque nunca recibió los animales.

Todos estos hechos mencionados, ocurrieron entre las 15 y las 17 del 29 de diciembre. Mientras que los crímenes fueron registrados entre las 18 y las 19:30 de ese mismo día, de acuerdo con el informe policial.

Tras la compra de la camioneta, la masacre en Chascomús
El triple crimen ocurrió ese 29 de diciembre en la estancia “Los Pinos”, ubicada a diez kilómetros de la Ruta 2, en el partido de Chascomús. La primera víctima de la cacería fue María Eugenia Suárez, a quien Francisco fusiló desde atrás -a una distancia menor a 25 centímetros- cuando estaba cocinando la cena.

El siguiente en la lista fue Ignacio Leonel Reddy, a quien el asesino fue a buscar a un galpón que se encuentra en el establecimiento rural, a unos 60 metros de la vivienda. El nene de 12 años recibió un disparo en el abdomen y después varios golpes en todo el cuerpo. Tras matarlo, Francisco se fue del lugar.

La tercera víctima fue su padre, Diego Reddy, que estaba a unos 200 metros del galpón donde se encontraba Ignacio. El hombre fue asesinado de dos disparos en la cabeza, pese a que el comienzo de la investigación creyeron que él había matado a su hijo y a su pareja, ya que no lo encontraban.

Durante un rastrillaje la tarde del 31 de diciembre, Diego fue encontrado sin vida tendido boca abajo en un predio lindante. El cuerpo presentaba signos de que había intentado defenderse del ataque de su hijo, quien fue arrestado durante un allanamiento horas después.

Por su parte, la camioneta S10 fue secuestrada y en su interior hallaron, detrás del asiento trasero, una escopeta Maheli calibre 22. Asimismo, en las escenas de los crímenes descubrieron vainas servidas que pertenecen a esta arma de fuego.

La escopeta Maheli calibre 22 que encontraron en la camioneta Chevrolet S10. (Foto: Facebook / Mundo Oeste Noti)

La coartada de Francisco Reddy que no funcionó
El día después del triple crimen, la policía Ayelén Méndez habló con su colega Nicolás Casamayor, amigo de Francisco, y le contó que éste último la había contactado pidiéndole que lo llamara en privado “poniendo voz de hombre” y, su vez, le dijo que le pida plata.

Esto, que luego fue ratificado por Casamayor, permite trazar la hipótesis de que Francisco intentaba generar una coartada vinculada al destino de su padre Diego, intentando aparentar un presunto secuestro extorsivo. Cabe destacar que, hasta ese momento, todavía se desconocía el paradero de Diego.

Francisco Reddy, detenido desde el 1 de enero, está imputado por “homicidio calificado por el vínculo” respecto a su padre. “Se negó a declarar y horas después solicité la detención por este delito”, le dijo a TN el fiscal Robert, quien está a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 10 descentralizada de Chascomús.

Además, está procesado por “homicidio agravado por alevosía” sobre su madrastra y “homicidio simple” en relación a su hermanastro.

“Están pendientes peritajes que se van a hacer la semana que viene, entre ellos la pericia balística. Seguimos investigando y parecería ser que el móvil del crimen es una cuestión económica, pero todavía no está confirmado”, concluyó Robert.

Lo más visto