
Un giro inesperado en los tribunales de Nueva York podría cambiar el rumbo del millonario juicio por la expropiación de YPF. Conocé el fuerte mensaje de Washington a la jueza Preska.
Lo que comenzó como una operación de castigo se transformó en un magnicidio que cambia la historia. A través de su red Truth Social, Donald Trump confirmó que el Ayatollah Alí Khamenei no sobrevivió a los bombardeos de precisión sobre Teherán. Según el mandatario, los sistemas de inteligencia detectaron el búnker del líder, quien murió junto a gran parte de su cúpula militar, una de sus hijas y su yerno. "No pudo eludir nuestros sistemas; ni él ni su banda de matones tuvieron oportunidad", se jactó Trump.
Con el régimen descabezado, Trump lanzó una estocada final hacia las fuerzas de seguridad iraníes. Reveló que muchos miembros de la Guardia Revolucionaria (IRGC) y la policía ya estarían buscando contacto con EE. UU. para deponer las armas. El mensaje fue un ultimátum brutal: "Ahora pueden tener inmunidad, ¡más tarde solo tendrán la muerte!". El objetivo de Washington es claro: que el ejército se una a los manifestantes para evitar una guerra civil prolongada y facilitar una transición rápida.
A pesar de la muerte de Khamenei, Trump advirtió que los ataques no se detendrán. "El país ha quedado muy destruido en solo un día, pero los bombardeos intensos continuarán durante toda la semana", aseguró. El plan estratégico busca "arrasar" con cualquier capacidad de respuesta misilística remanente de Irán para forzar una paz total en Oriente Medio. Mientras tanto, en las calles de Teherán, el silencio de las comunicaciones se mezcla con el humo de las explosiones, a la espera de ver si el pueblo iraní toma el control como pidió el republicano.

























