Conocé la verdad sobre los mitos que relacionan la alimentación con el cáncer

Salud 08/06/2017
Entrá en esta nota y conocé todos los detalles. Mitos y verdades.

En el reciente Congreso de Nutrición realizado por la Asociación Argentina de Nutrición Enteral y Parenteral, la especialista Alejandra Delfante analizó la influencia de la alimentación en los tratamientos que siguen los pacientes oncológicos.

Los pacientes oncológicos, habitualmente, frente a un diagnóstico de cáncer, comiemzan a buscar información sobre alimentación, usos de suplementos, dietas alternativas, terapias y esto les genera, “gran confusión y sensación de angustia", a raíz de la cantidad de información que hay disponible, que circula en Internet, en redes sociales, amigos, familiares, aseguró la nutricionista.

Esta información disponible, alertó la especialista, "lleva a que se eliminen muchas veces, ciertos alimentos innecesariamente, o que se incorporen suplementos de hierros u otros minerales perjudiciales, o puede que sigan dietas alternativas a las que se le atribuyen propiedades anticáncer pero que “carecen de evidencia científica”.

La experta aconsejó apuntar a “un asesoramiento profesional adecuado lo antes posible”. De momento, ella compartió algunos mitos sobre el tema.

Mitos

1) El azúcar aumenta el tumor: si bien los estudios de investigación han indicado que las células cancerosas consumen más azúcar (glucosa) que las células normales, ningún estudio ha demostrado que consumir azúcar hará que su cáncer empeore o que, si se deja de consumir azúcar, el cáncer disminuye o desaparece. No obstante, una alimentación con un alto contenido de azúcar puede tener como consecuencia un aumento excesivo de peso, y la obesidad está asociada a un riesgo elevado de padecer varios tipos de cáncer.

2) Los lácteos producen cáncer: sabemos que están formados por factores protectores, como el calcio y la vitamina D, y factores que producirían cáncer como los estrógenos y las grasas saturadas. El calcio está relacionado con una disminución del cáncer de colon rectal. El calcio aumenta la probabilidad de cáncer de próstata. Por eso se recomienda no superar el consumo de 1000 mililitros de calcio por día, preferir lácteos descremados, productos de tambos más pequeños, leche de cabra, lácteos fermentados.

3) Una dieta especial puede curar el cáncer: no existen evidencias que sean efectivas y tiene la desventaje que los pacientes bajan de peso. La especialista también describe la dienta alcalina como un grupo de regímenes que proponen el consumo de verdura de hoja, verduras crucíferas, basadas en la creencia que ciertos alimentos pueden afectar la acidez y el pH de los fluidos corporales, incluida la orina o la sangre. Debido a que promueve la exclusión de ciertas familias de alimentos (carne, aves, queso y granos), podría dar lugar a una dieta menos equilibrada con el resultado de deficiencias de nutrientes como los ácidos grasos esenciales y los fitonutrientes.

4) Los suplementos protegen contra el cáncer: los pacientes los consumen para sentirse mejor y tener más energía. Estos suplementos pueden interactuar, interferir en el tratamiento, o producir efectos no deseados. Por eso es preciso no ocultar al médico su uso. Delfante reconoce que las dietas alternativas y suplementos, si bien no se recomiendan, se utilizan, y es preciso documentarlo e informar al paciente sobre las contraindicaciones.

5) Los alimentos orgánicos serian mejores que los convencionales: Son más saludables por la eliminación de pesticidas, pero no hay datos concluyentes que tengan efectos sobre la salud, es decir si su consumo es más beneficioso que los alimentos convencionales. De todos modos, la especialista aconseja consumir verduras de estación muy bien lavadas.

Por último, algunas "verdades"

¿Qué sabemos de la relación entre alimentación y cáncer?

- Un tercio de los casos de cáncer más frecuentes podría prevenirse con cambios en la alimentación, manteniendo un peso adecuado, y realizando actividad física. Estas conductas también tienen influencias positivas en la prevención en pacientes que ya padecen esa enfermedad, en la aparición de recurrencias de otros cánceres primarios y de enfermedades crónicas.

- La obesidad aumenta el riesgo de 11 tipos de cáncer, con una evidencia convincente, con mayor aumento del riesgo de cáncer de esófago, páncreas, hígado, colon rectal, mama, endometrio y riñón.

- También aumentan el riesgo de cáncer algunos factores relacionados con la dieta, el alcohol, el arsénico en el agua bebible, carnes rojas y procesadas, también el mate, (efecto sobre el cáncer de esófago), y las conservas saladas (con el cáncer gástrico).

La recomendación es controlar la obesidad, realizar actividad física, consumir alimentos de origen vegetal, disminuir el consumo carnes rojas (apenas unos 50 gramos por día y ocasionalmente procesadas). Limitar el consumo de alcohol y sodio.

Fuente: TN.

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