Macri y Alberto Fernández se acusan por la suba del dólar

Política 13 de agosto de 2019
El Presidente adjudicó la reacción del mercado a que "el mundo financiero no confía" en el kirchnerismo. El candidato opositor retrucó: "Es lo que pasa por no decir la verdad sobre la economía".

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Tras las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) y la posterior escalada del dólar, el presidente Mauricio Macri y el candidato opositor que se impuso en los comicios, Alberto Fernández, se acusaron mutuamente de ser los responsables por el temblor financiero de este lunes.

Macri afirmó que, "si se confirmase que el kirchnerismo gana las elecciones", el problema de la economía y la inestabilidad cambiaria "va a estar", porque "el mundo cambió".

"Es tremendo lo que puede pasar. No podemos volver al pasado, porque el mundo ve el fin de la Argentina", resaltó Macri en conferencia de prensa en la Casa Rosada.

“Las dudas sobre la economía son porque ellos no despiertan confianza: la alternativa kirchnerista no tiene confianza en el mundo", afirmó.

En ese marco, remarcó que el propio Frente de Todos debería "hacer autocrítica y resolverlo", porque "el mundo económico no confía en él”.

“La confianza cuesta mucho conseguirla y ellos la dilapidaron durante todos sus años de gobierno y ahora tienen que recuperarla, porque esto nos daña a todos los argentinos", agregó, y manifestó que por la devaluación "hoy estamos más pobres que antes de las PASO".

Acompañado por Miguel Ángel Pichetto y tras encabezar una reunión de Gabinete, expresó: "Es por el pasado que hay gente que decide que no deja el dinero en este país".

"El mundo cambió. No es el mismo que tenían ellos hace unos años atrás", indicó el mandatario nacional.

La respuesta de Alberto Fernández

El candidato presidencial del Frente de Todos, Alberto Fernández; su compañera de fórmula, Cristina Kirchner, y el candidato a gobernador bonaerense, Axel Kicillof, se reunieron este lunes para hacer un balance de las PASO y alinear el discurso sobre la crisis cambiaria, en medio de las acusaciones del Gobierno por las consecuencias económicas del golpe de mercado.

El encuentro en las oficinas de Cristina Kirchner del barrio porteño del Congreso no fue extenso, pero alcanzó para consensuar los pasos a seguir después de la holgada victoria que perfiló al Frente de Todos como amplio favorito para octubre.

El cónclave se desarrolló luego de que se conociera el mensaje del ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en el que el funcionario macrista reconoció la "contundente victoria" del peronismo, pero con una lectura sobre el resultado de las urnas que explica "la reacción de los mercados" de este lunes al "riesgo de volver al pasado".

Esa lectura no cayó bien en el entorno de Alberto Fernández y de Cristina Kirchner, porque deslinda la responsabilidad del Gobierno en la administración de la crisis y asocia el caos cambiario a la voluntad popular que se inclinó mayoritariamente por el Frente de Todos.

Al salir de la reunión, Fernández tomó contacto con la prensa que hizo guardia sobre la calle Rodríguez Peña y negó que el presidente Mauricio Macri lo haya convocado al diálogo después de conocerse la abultada diferencia de casi 16 puntos en las PASO entre uno y otro.

"(Macri) no me llamó en todos estos años: no creo que tenga que llamarme ahora", expresó Fernández al salir del Instituto Patria, donde se reunió con su compañera de fórmula y con el candidato a gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof.

"Estamos muy contentos, disfrutando del acompañamiento de la gente, entusiasmados con que la Argentina empiece otro tiempo", señaló el ex jefe de Gabinete.

Sostuvo, además, que el "único" integrante del Gobierno que lo llamó tras la victoria fue el ministro del Interior, Rogelio Frigerio.

Al referirse a las alteraciones en el mercado, le adjudicó responsabilidad a Macri al sostener que "es lo que sucede cuando un Gobierno no dice la verdad sobre la economía durante tantos años".

La ex presidenta había arribado por la mañana a Aeroparque proveniente de Ríos Gallegos -desde donde había seguido el triunfo electoral- y fue recibida por empleados aeronáuticos que la ovacionaron y la recibieron al grito de "Vamos a volver".

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