Maduro se proclamó reelecto, pero la oposición lo desconoce

El presidente del país caribeño dijo que ganó con el 68% de votos. Pero su principal rival, Henri Falcón, exigió que haya nuevas elecciones. Según el antichavismo, sufragó menos del 30% del padrón.

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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, celebró este domingo su reelección con un 68% de los votos, que consideró un "récord histórico", en unos comicios desconocidos por su principal rival Henri Falcón.

"Nunca antes un candidato presidencial había ganado con 68% de la votación popular y nunca antes le había sacado 47% al segundo candidato. Nocaut (...) récord histórico", dijo Maduro, ante miles de seguidores en las afueras del Palacio de Miraflores.

Maduro fue reelecto con un 68% de los votos contra 21,2% de su principal rival, Henri Falcón, tras ser escrutado el 92,6% de las actas, anunció el poder electoral.

"La tendencia es irreversible", aseguró la presidenta de Consejo Nacional Electoral, Tibisay Lucena, al precisar que, de 8.603.936 votos, Maduro obtuvo 5.823.728 sufragios, en una cuestionada elección desconocida por su adversario.

Henri Falcón, principal rival de Maduro, desconoció el proceso electoral de este domingo por "carecer de legitimidad" y exigió nuevas votaciones para octubre o diciembre próximos.

El candidato opositor exigió a las autoridades del Poder Electoral que estos comicios sean declarados nulos y que se convoque a un nuevo proceso tras considerar que se violó el acuerdo preelectoral.

"Para nosotros no hubo elecciones. Hay que hacer nuevas elecciones en Venezuela. No es un planteamiento lo que venimos a hacer: venimos a hacer un reclamo", dijo el candidato opositor que propuso el mes de octubre para celebrar esos comicios.

"El proceso tiene serios cuestionamientos de nuestra parte (...) y sin duda alguna carece de legitimidad y nosotros lo desconocemos categóricamente", dijo una rueda de prensa ofrecida antes de que se conocieran los resultados.

La oposición venezolana, que boicoteó las presidenciales de este domingo, había pedido, más temprano, a los dos principales rivales del mandatario Nicolás Maduro "desconocer" los resultados de los comicios por considerarlos un "fraude".

"Que los candidatos que se han presentado ante este proceso den un paso adelante y no reconozcan un resultado que ya está cocinado", instó en rueda de prensa Víctor Márquez a nombre del Frente Amplio, plataforma que agrupa a los principales partidos opositores y organizaciones civiles.

El diputado Juan Andrés Mejía, miembro de esa alianza, pidió a los dos principales adversarios de Maduro, el ex gobernador Henri Falcón y el pastor evangélico Javier Bertucci, que se unan al Frente Amplio para "exigir juntos elecciones libres y democráticas".

Falcón y Bertucci se inscribieron a contracorriente de la coalición de partidos Mesa de la Unidad Democrática (MUD), parte del Frente Amplio, que llamó a la abstención.

El Frente Amplio aseguró, además, que a la hora formal del cierre de los colegios la participación era "menor a 30%", lo que reivindicó como "una victoria". Varios centros electorales seguían abiertos tras el horario oficial.

"El gobierno pretende presentar unas cifras que no se corresponden con la realidad", denunció Márquez.

El Frente Amplio considera que las votaciones, en las que Maduro busca un segundo período hasta 2025, carecen de garantías de transparencia.

Alineados con la oposición, Estados Unidos, la Unión Europea (UE) y varios países de la región anunciaron que desconocerán los resultados.

Falcón y Bertucci denunciaron irregularidades del oficialismo para movilizar electores, especialmente en los controversiales puntos rojos, puestos callejeros del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) próximos a los centros de votación.

El PSUV pide a quienes poseen el carnet de la patria -documento necesario para acceder a programas sociales- pasar por esos sitios para reportar su participación en las urnas.

"Tendremos seguramente un resultado, pero que fue coaccionado, manipulado, obligado. Se están llevando electores con el brazo torcido para terminar votando por un candidato por el que seguramente no querían votar", dijo Bertucci en rueda de prensa.

"Hoy, sabiendo que el resultado estaba cantado, tuvieron que utilizar una vez más el chantaje de forma descarada, puntos rojos en todos los centros para chantajear y doblegar a los venezolanos", expresó Mejía.

Maduro ordenó movilizar votantes

El presidente de Venezuela llamó a su partido facilitar el traslado de ciudadanos a las urnas, en medio de reportes sobre una baja afluencia en las elecciones de este domingo.

Cuando faltaban menos de tres horas del cierre de los centros electorales, Maduro hizo una aparición por Facebook Live para solicitarle a su comando de campaña que garantice el transporte de la militancia hacia las mesas de votación.

En concreto, se dirigió a las Unidades de Batalla Bolívar Chávez (UBCH), núcleo de la maquinaria del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV, en el gobierno).

"Desde mi puesto de trabajo, desde mi puesto de mando, le digo al Comando Simón Bolívar (...), a las UBCH: vamos a facilitarle al pueblo el transporte para ir a votar", manifestó el candidato a la reelección en su mensaje retransmitido por la televisora gubernamental.

"Mientras más votos, más paz", agregó Maduro desde el palacio de Miraflores, acompañado por su esposa, Cilia Flores; el vicepresidente, Tareck El Aissami; el jefe de campaña, Jorge Rodríguez; y la presidenta de la oficialista Asamblea Constituyente, Delcy Rodríguez.

La petición se produjo cuando habían transcurrido más de nueve horas de votación.

Dirigentes de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) sostienen que la participación es baja. La alianza llamó a la abstención por considerar que los comicios son un "fraude".

"La economía no sirve"

Venezuela ha vivido en el gobierno de Maduro una de sus peores crisis: el FMI estima la caída del PIB en 15% y la hiperinflación en 13.800% para 2018.

El país y la petrolera PDVSA fueron declaradas en default parcial en 2017 y la producción de crudo cayó al peor nivel en tres décadas.

"La economía que tenemos hoy no nos sirve, porque fue infectada de neoliberalismo", dijo Maduro, ex chofer de bus y sindicalista de 55 años en el poder desde 2013, prometiendo cambios para traer "prosperidad".

Aunque el 75% de los venezolanos rechaza su gestión, se beneficia de los leales al fallecido Hugo Chávez (1999-2013) y de la dependencia de sectores populares de programas sociales y clientelistas.

"La cosa está dura, pero es culpa de la guerra económica", dijo Rafael Manzanares, de 53 años, quien vive de la caja de alimentos subsidiados que vende el gobierno.

Maduro culpa de la debacle a una "guerra económica" de la derecha aliada con Washington, pero muchos, al gobierno socialista.

Falcón, ex militar retirado de 56 años, propone dolarizar la economía, revertir expropiaciones y aceptar ayuda humanitaria.

"Mis cuatro hijos se fueron a Colombia para poder enviarme dinero", aseguró Maritza Palencia, de 58 años, quien votó por un "cambio".

En varios países, migrantes venezolanos realizaron pequeñas protestas contra los comicios. En el Vaticano, el papa Francisco oró para que Venezuela encuentre "el camino de la paz y la unidad".

"No cambia nada"

Estados Unidos, Canadá, la Unión Europea (UE) y una docena de países latinoamericanos sostienen que la elección no es justa ni transparente y acusan a Maduro de socavar la democracia. El presidente reiteró este domingo que le "resbala" que le digan "dictador".

El mandatario advirtió que hará "respetar aquí y en el mundo (...) la voluntad del pueblo", y exigió cesar la "feroz campaña" de Estados Unidos y varios gobiernos en su contra.

Casi todo el círculo del gobernante está sancionado por la UE y Washington, que recién sumó al número dos del chavismo, Diosdado Cabello, a su lista de 70 autoridades venezolanas sancionadas (incluido Maduro).

"La farsa de las elecciones no cambia nada", aseveró este domingo el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo.

Estados Unidos, al que Venezuela vende un tercio de su producción de crudo, prohibió a sus ciudadanos negociar deuda venezolana y amenaza con un embargo petrolero.

"Donald Trump está decidido a aumentar la presión", cree el internacionalista Mariano de Alba.

Pero Maduro confía en que esos gobiernos finalmente lo reconocerán, así como en el apoyo de China y Rusia y de la hasta ahora incondicional cúpula militar.

"La crisis es tan severa que puede provocar o una fricción dentro de la alianza cívico-militar gobernante o una ruptura social de mayor escala", advirtió Crisis Group.

Más de 300.000 soldados custodian los 14.600 centros de votación.

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