Cayó en San Juan la donación voluntaria de sangre

El coordinador del Instituto Provincial de Hemoterapia (IPHEM), Alfredo Laplagne, reconoció que, pese a los esfuerzos y a las permanentes campañas, la presentación espontánea ha bajado en los últimos dos años.

donación de sangre

San Juan era una de las pocas provincias en que la donación voluntaria de sangre había mantenido un constante crecimiento desde 2007. En algunas oportunidades, la tasa anual había aumentado casi 10%, tal es el caso de los años 2013 (30,34%) y 2014 (39,11%).

Sin embargo, desde 2015, año en que se logró el punto más alto de donación voluntaria (40,82%), esa cifra comenzó a bajar hasta llegar en el 2017 a un 33,52%.

El doctor Laplagne, titular del IPHEM, reconoció la merma de casi 4 puntos de donantes voluntarios en los últimos dos años: “No ha habido un motivo determinado. Creemos y tenemos esperanza de que en el 2018 los índices van a mejorar, porque estamos trabajando muy fuerte para que esto ocurra. Nos pusimos como meta lograr un 45% de donantes voluntarios” , explicó.

El funcionario reconoció también que “se ha logrado cubrir las necesidades de los hospitales públicos, en algunos casos, muy puntuales, con donantes de reposición, pero en general no ha faltado sangre”.

“Hay que insistir en la donación voluntaria de manera regular. El sanjuanino debe entender que todos estamos expuestos a necesitar sangre en algún momento, los amigos, los hijos, o cualquier familiar” , explicó.

El IPHEM realiza semanalmente numerosas campañas en instituciones, iglesias de distintos cultos, universidades y otras instituciones para conseguir donantes y generar consciencia en la importancia del tema. “Es un acto humanitario de gran envergadura, hay que insistir en que este tipo de acciones salvan vidas” , cerró Laplagne.  

Advertencia de OMS

El descenso en los números no es solamente un fenómeno local. Ya en el 2012, la Organización Mundial de la Salud (OMS) había advertido que "las tasas anuales de donación bajan considerablemente en muchos países, mientras que la demanda de sangre y derivados, aumenta sin cesar en todo el mundo. Esta situación se da, debido al aumento de la esperanza de vida y la multiplicación de los casos de enfermedades crónicas relacionadas con el envejecimiento, diversas formas del cáncer, cuyo tratamiento requiere sangre".

Finalmente el órgano mundial de salud manifestaba, en una circular, que “nada será posible si los distintos Estados no insisten en la necesidad de tener a la donación voluntaria como política pública. “Son acciones solidarias, nobles y anónimas que salvan vidas y generan futuro en la sociedad”.

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