Caso Brenda: la Justicia procesó a su esposo, el único detenido por su muerte

Policiales 24 de septiembre de 2019
El juez descartó que Diego Álvarez la hubiera matado en medio de un cuadro de emoción violenta. Además, del homicidio agravado, también lo procesó por lesionar y coaccionar al amante de la víctima.

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El juez de Instrucción Guillermo Adárvez procesó con prisión preventiva a Diego Álvarez (28) por estrangular hasta matar, prenderle fuego y enterrar a su esposa Brenda Montaña Requena (24 años, madre de dos hijos).

La joven fue envuelta en una membrana para techo y fue quemada, además, con dos cubiertas de auto. El juez calificó ese delito como homicidio doblemente agravado, por el vínculo y por violencia de género, pues consideró probado los excesivos celos y las situaciones de violencia a las que era sometida la víctima, como no tener un celular o no salir, siquiera con sus hermanas, dijeron fuentes policiales.

El magistrado también procesó a Álvarez por los delitos contra el amante de la víctima, José Guajardo (24), a quien lesionó en una mano que usó para cubrirse cuando le lanzó un trozo de escombro, y también por coaccionarlo, diciéndole que lo mataría si no se iba aquella mañana del 11 de julio, cuando los sorprendió en una hondonada de un río seco detrás de la Villa Mallea, unos 300 metros al este de la Ruta 40, en Albardón.

La decisión del juez podrá ser apelada ahora por el defensor Marcelo Abarca Gómez, quien había pedido cambiar la calificación del delito por el "estado de emoción violenta" que le significó a su cliente sorprender a su esposa con otro.

O en todo caso considerar que, por las mismas razones, existieron circunstancias extraordinarias de atenuación. La defensa argumentó que hubo emoción violenta. Ahora podrá apelar. Para el juez esa situación no quedó probada en la causa. Entre las pruebas que complicaron a Álvarez se destaca el testimonio de tres de los cuatro niños que esa mañana caminaban por la zona en busca de un lugar donde poner sus tramperos.

Ellos vieron el fuego y vieron a Álvarez en moto, y todos coincidieron en haberlo visto molesto con ellos por estar ahí y empeñado en alejarlos a toda costa. Uno de ellos dijo que esa vez se les acercó al menos dos veces y les dijo que se fueran porque "andaba Fauna".

O que intentó alejarlos dándoles $500 y un número falso de teléfono, pidiéndoles que le hicieran una recarga de $200 y se dejaran el vuelto. Uno de esos chicos incluso declaró haberlo escuchado decir que "lo habían gorreado", y que si veían al "Pichula" Guajardo o a su mujer, le avisaran y los golpearan, dijeron fuentes judiciales. Fue clave también un cuñado de Álvarez que le preguntó "no te habrás mandado una cag... vos", cuando lo encontró cerca del lugar donde quemaron a Brenda. Hubo que hacer un ADN para saber que el torso, una parte del cráneo y algunos otros huesos quemados eran los de Brenda.

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