El consumo de carne vacuna cayó casi 30% en dos décadas y en San Juan apuntan al auge “fit”

El consumo per cápita pasó de 63 o 64 kilos anuales en 2006 a unos 47 kilos en la actualidad. Referentes del sector aseguran que ya no se trata sólo del precio: el pollo, el cerdo, los suplementos y los nuevos hábitos alimenticios ganan cada vez más terreno.
Locales

image

El consumo de carne vacuna atraviesa una transformación profunda y en San Juan el sector ya no encuentra una explicación solamente en la inflación o la pérdida de poder adquisitivo. En los últimos 20 años, el consumo per cápita cayó cerca de un 30%, pasando de entre 63 y 64 kilos por persona al año en 2006 a unos 47 kilos en la actualidad.

Antonio Parra, referente del sector cárnico sanjuanino, sostuvo que detrás de esa caída aparecen también cambios culturales y alimenticios, con una mayor preocupación por la vida saludable, la expansión de los gimnasios y una fuerte presencia de productos y suplementos vinculados al mundo fitness.

A eso se suma el avance de otras carnes. El pollo ganó protagonismo como alternativa asociada a dietas más livianas y con alto contenido proteico, mientras que el cerdo aumentó su presencia en las comidas cotidianas gracias a precios más competitivos y productos como milanesas o carne picada.

Los suplementos deportivos también modificaron el escenario. Productos que hasta hace algunos años se conseguían exclusivamente en comercios especializados hoy forman parte de las góndolas de supermercados y llegan a consumidores de distintas edades.

El sector también enfrenta una diferencia estructural frente a sus competidores. Mientras un pollo puede estar listo para faena en un período de entre dos meses y medio y tres meses, la producción de un vacuno criado a pasto natural puede demandar entre tres y cinco años, con costos considerablemente superiores.

El retroceso también empieza a sentirse en fechas tradicionalmente fuertes para las carnicerías. Según estimaciones del sector, durante el último Día de la Madre las ventas de carne en San Juan cayeron alrededor de un 15% respecto de 2024.

Para los referentes del rubro, la carne vacuna mantiene un importante valor nutricional, pero enfrenta una competencia mucho más amplia que hace algunos años. Precio, nuevos hábitos, redes sociales, productos “fit” y carnes sustitutas conforman hoy un escenario que está cambiando incluso una de las costumbres más arraigadas de los argentinos: el lugar de la carne vacuna en la mesa cotidiana.

Noticias relacionadas
Más leídas