Cosquín Rock: más de 40 mil personas disfrutaron de la primera jornada del festival

Ciro y Los Persas, Creedence, Las Pelotas, Las pastillas y Skay Beilinson brillaron en el aeródromo de Santa María de Punilla. Al igual que el sábado, este domingo las puertas abren a las 14.

cosquin rock 2018

Skay Beilinson, al frente de su grupo Los Faquires, y Ciro regalaron las notas más destacadas de la primera de las dos jornadas del 18vo. Cosquín Rock que anoche congregó a más de 40.000 personas en el aeródromo de Santa María de Punilla.

El ex Redondos ofreció un contundente set de poco menos de una hora de duración donde exhibió el ritmo y la distorsión que habitan su guitarra eléctrica y desde donde construye un atractivo discurso rockero que el público agradeció.

Con flamantes 66 años, el artista platense hizo un recorrido por la etapa solista que inició hacia 2002 y ratificó el encanto de una lírica tormentosa que aborda desde una voz personal. Bien acompañado por Oscar Reyna en guitarra, Claudio Quartero en bajo, Javier Lecumberry en teclados y "Topo" Espíndola en batería, Skay incluyó promediando su actuación una encendida versión del clásico de Los Redondos "Ji Ji Ji" que marcó el pasaje más encendido de la relación con los espectadores.

Por su parte, una de las mayores adhesiones las despertó Andrés Ciro Martínez quien como líder de Ciro y Los Persas animó el set más extenso y ampliamente festejado que inició con una demora de 15 minutos.

El exlíder de Los Piojos se mostró activo y enérgico, vestido de negro con campera roja y usando, además de su voz, la armónica y la guitarra y apelando por momentos a lentes oscuros y a un bombín negro, repasó los hits plasmados en sus tres discos y algunos clásicos de su anterior banda con el impecable aporte guitarrístico deJuan Manuel Gigena Ábalos.

Antes había sido el turno de Las Pelotas, que apeló a un perfil calmo pero no por ello menos certero y con un enorme protagonismo de la dupla Germán Daffunchio-Gabriela Martínez.

El histórico conjunto mostró otra faceta de su siempre festiva performance, sobre todo a partir de los temas escogidos en el primer tramo del recital ("Hoy me desperté","¿Qué podés dar?", "Ya no estás" y "Víctimas del cielo").

Sin abandonar el modo climático impreso a toda la performance, el final sumó calores con "Capitán América", "Esperando el milagro" para el que se sumó el santiagueño radicado en Córdoba Raly Barrionuevo y "Bombachitas rosas".

Sus otros escenarios ofrecieron otras sensibilidades rockeras, bajo el mismo espíritu: el festival vibra por su diversidad sonora y generacional.

A eso de las 21, el norteamericano Sax Gordon desplegó su set de blues y rocanrol y jazz en el espacio La Casita del Blues, bajo hileras de luces amarillas: veteranos y gente más joven se entregó al goce de las raíces negras, a pocos metros de una bella oscuridad alternativa en el Escenario Quilmes Garage. A las 21.30, la banda Humo del Cairo, con negritud psicodélica y espesa, dejó latiendo las paredes como una buena antesala del show, con entrega total, que dieron los estadounidenses de The Flying Eyes. Estuvieron tan a gusto que, ya cuando a la 1 comenzaron Las Pastillas del Abuelo, se sentaron a fumar y charlar afuera, junto al micro de gira, antes de partir.

En el Escenario Reggae, a las 22, Los Cafres habían disfrutado su fe tranquila junto a sus fans, sin tensión por el pasto. Un dron sobrevolaba a los cientos de personas allí, a la espera de Los Pericos con su invitado Andrew Tosh, hijo de Peter Tosh, aquel legendario jamaiquino que tocó con Bob Marley en The Wailers y luego le dijo adiós.

A las 22.15, en el Escenario Principal, llegaron Creedence Clearwater Revisited, liderados por el bajista Stu Cook y el baterista Doug Clifford, para colorear un mapa nostálgico entre los presentes.

Born on the Bayou, Green River, Susie Q, Bad Moon Rising, The Midnight Special, Proud Mary, Fortunate Son, Who'll Stop The Rain, Have You Ever Seen The Rain y otros hicieron vibrar la noche del Cosquín Rock.

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